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CANDIDATURAS, DISFRAZ DEL GOBIERNO PARA CUBRIR DEBILIDAD

El Gobierno de Lenín Moreno es impopular, no lo dice Línea de Tiempo, lo afirman sondeos nacionales e internacionales que ubican su aceptación en ocho (8) puntos y menos y lo ratifica la calle, donde es evidente el descontento de la población con el accionar del mandatario.


Tal es el rechazo popular, que el Palacio de Carondelet está protegido con vallas desde hace tiempo.


En lugar de emprender políticas a favor del pueblo, que clama por empleo, salud, estabilidad laboral; la actual administración gasta dinero en troles para emprender una batalla en redes y, ahora, lanza una serie de candidaturas nacidas de sus entrañas.

Su primer caballo de batalla fue Guillermo Lasso, banquero que ha colaborado con el régimen, aunque ahora lo niegue como Pedro a Jesús. La Consulta Popular de las 7 veces Sí es un ejemplo de ese compadrazgo político que se confirmó con la designación de Richard Martínez como ministro de Finanzas, personaje encargado de implementar políticas económicas que Lasso ve con buenos ojos (disminuir derechos laborales, firmar con el FMI, destrucción del empleo público, entre otras).


A Lasso se le sumó Gustavo Larrea, el hombre de los imposibles, el que en la política ecuatoriana es capaz de “fumar bajo el agua y hasta hacer el golpe”. El ahora candidato fue consejero, planificador, estratega y operador político del Morenato desde sus inicios. Hombre fuerte de la consulta de las 7 veces sí, que vio un poco opacado su brillo en Carondelet por la presencia de personajes como María Paula Romo y Santiago Cuesta.


Como dos no son suficientes, se sumó una tercera candidata, la Asambleísta Ximena Peña, líder de lo que queda del bloque de Alianza Pais. En un intento por demostrar que todavía están vivos los despojos de lo que fue el mayor movimiento político del Ecuador desde el retorno de la democracia y que le fue arrebatado a su mentalizador, Rafael Correa, en una muestra más de la traición que capitaneó Moreno.


Para los actuales habitantes de Carondelet se ve que tres no son multitud y el domingo, entre gallos y medias noches, postularon a Juan Fernando Velasco, un cantante de sorpresivo éxito que ha desafinado como ministro de Cultura y que ahora se presenta como la “tarjetita” de Ruptura de los 25, movimiento político de personajes como Alexandra Ocles, Juan Sebastián Roldán y María Paula Romo.


Ante la debilidad, candidaturas y mientras más débil, más candidatos. Sino pregunten a Jaime Nebot que intenta tapar la desnudez del Partido Social Cristiano con Cristina Reyes y una lista de postulantes que tiene como nave insignia a Macarena Valarezo, aquella que llama “muerto de hambre” al que piensa diferente.