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DIFERENCIAS IRRECONCILIABLES

A pocos días de su anuncio, y sin haber aún sido consumado, el matrimonio por conveniencia entre CREO y PSC está en aprietos.

La primera gran preocupación es que la candidatura no despega, a pesar de los miles de dólares de pauta que le inyectan.

La candidatura única de la derecha no logra el efecto que sus mentores pensaban, al contrario, más bien ha recibido críticas y golpes como el abandono de la directiva de CREO en Bolívar por su inconformidad con esta alianza con los social cristianos.

Donde ellos veían un tsunami de votos, solamente se ve un pequeño charco en el que confluye la poca simpatía del candidato banquero y la debilidad del partido social cristiano, que si iba solo, alcanzaría apenas un 6 por ciento de la votación nacional, según los sondeos más optimistas.

La segunda gran preocupación es la diferencia de objetivos entre las dos cabezas de la alianza.

Lasso no ve ni apunta a donde Nebot tiene puesta la mira.

Mientras el banquero Lasso coquetea con otros sectores de la derecha, al invitar al magnate bananero Alvaro Noboa y al ex vicepresidente Otto Sonnenholzner a unir fuerzas, recibiendo solamente silencio como respuesta, el exalcalde hace ojos a la dirigencia indígena.

Sí, leyó bien, Nebot dijo, palabras más, palabras menos, que los indígenas tenían razón en algunos de los postulados de las protestas de octubre.

Un cambio radical de su postura de "que vuelvan al páramo" , que sepultó sus aspiraciones presidenciales.

Todo vale en campaña en el intento de conseguir votos.

No llegan ni un mes de casados y ya se ven diferencias irreconciliables que presagia una campaña llena de codazos, empujones y puestas de pie entre los miembros de la alianza.

Imaginen lo que pasará si llegan a renovar su presencia en Carondelet.