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LA INCOMPETENCIA TRAS REJAS Y MURALLAS.

Por Marianella Valdez

Triste pero cierto. Uno de los principales símbolos del Estado ecuatoriano en pleno siglo XXI se encuentra amurallado y cercado. La casa de Gobierno, el Palacio Presidencial o el Palacio de Carondelet como se lo quiera llamar. ¡Qué diría el progresista presidente Francisco Luis Héctor- Barón de Carondelet-, quien ordenó la construcción de su fachada, cuyo principal elemento, fueron sus columnas?.

Según Wikipedia, el libertador Simón Bolívar sería quien lo denominó -Palacio de Carondelet- en honor al creador de esta majestuosa obra.


El Palacio de Gobierno se ha convertido en un reducto del Presidente Lenin Moreno. La extrema autoprotección, deja entrever la poca confianza que tiene de exponerse al público. Sul balcones han perdido el encanto y la tradición. La gente estaba acostumbrada a alzar la mirada desde la Plaza Grande para ver y escuchar al líder la de nación. Ahora, todo, pero todo está en retroceso; intentan convertir al Ecuador en un país sometido. Y no sólo las rejas le quita su imponencia, también el alambrado y cordón de seguridad de la Policía Nacional.


Definitivamente, el Presidente Lenín Moreno, no tiene la empatía con el pueblo, no sincroniza con un país que busca salir de la peor crisis. Cuando el gobierno se refiere al diálogo y unión entre los ecuatorianos, debería revisar quién realmente ha puesto la barrera de la indiferencia y separación. Seguramente su cuerpo de asesores y ministros, cuyas calificaciones de aceptación están entre el 2% y 3%, recomiendan al presidente blindarse, porque saben que la ira popular estallaría en cualquier momento.


En lo que yo recuerde de la historia, el Palacio de Carondelet, siempre ha sido un atractivo para propios y extraños. Incluso el tour para conocerlo era muy significativo. Esas paredes tienen la historia política del Ecuador; los pasillos guardan el sonar de los pasos fuertes y el eco de la voces que clamaron libertad.

CRONDEDELET, TIEMPOS DE LIBERTAD

Quisiera pensar que Lenín Moreno, no se ha puesto en la acera del frente y que no ha podido apreciar en la jaula que se ha convertido Carondelet.