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Lasso continuará con su hoja de ruta

Con la Ley de Inversiones, el gobernante aspiraba a atraer unos 30.000 millones de dólares en sectores como el petrolero, minero, energético, las telecomunicaciones e infraestructuras.

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, en una fotografía de archivo. EFE

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, sugirió este martes la posibilidad de recurrir a decretos y reglamentos para promover la inversión en el país, después de que el Parlamento rechazara su propuesta emblemática de Ley de Inversiones.


"Las herramientas serían utilizar decretos ejecutivos, reglamentos hasta donde nos permita la Ley y la Constitución, y no descartamos someter a consulta popular este proyecto de Ley tan importante para el desarrollo del país, pero que fue negado por la Asamblea Nacional (AN, Parlamento)", dijo.

En el programa "Encontrémonos por la ciudadanía", en el que cada semana es entrevistado por dos medios de comunicación, Lasso aseguró que al rechazar el proyecto de Ley de Inversiones, el Legislativo le dio a espalda a siete de cada diez ecuatorianos que forman parte de la población económicamente activa y "no tienen un empleo formal".


El gobernante subrayó que en su Gobierno no se quedarán de brazos cruzados tras la posición del Parlamento y que harán todo lo necesario, dentro del marco de la Ley, para modernizar Ecuador y así promover inversiones, generar empleo y reactivar la economía.


Con la Ley de Inversiones, el gobernante aspiraba a atraer unos 30.000 millones de dólares en sectores como el petrolero, minero, energético, las telecomunicaciones e infraestructuras, para ejecutar proyectos bajo el esquema de la asociación público-privada, al que se le quería dar un fuerte impulso.


"POCA ESPERANZA" EN EL LEGISLATIVO


Además de la ley de inversiones, el Ejecutivo tiene en agenda una propuesta de ley laboral, que se encuentra en un proceso de socialización con distintos grupos sociales antes de presentarla al Legislativo.


"La verdad, tengo muy poca esperanza en la Asamblea Nacional. Creo que a la Asamblea Nacional poco le importa el Ecuador y para ellos les es fácil darle la espalda al país y, simplemente, no preocuparse de aquella cantidad de mujeres y jóvenes ecuatorianos que esperan una oportunidad", comentó el jefe de Estado.

Recordó que el año pasado presentó a la Asamblea un proyecto de ley de reforma a la Ley de Educación Superior para modernizar el sistema pero, tras ocho meses, el Parlamento "ni siquiera se ha preocupado de tratar el proyecto".


Para Lasso, la actitud de la Cámara de no tratar los proyectos de ley de Educación Superior; de Comunicación; de Seguridad; la Económica Urgente de Fiscalización (que finalmente entró automáticamente por el ministerio de la ley), y de negar la de inversiones, demuestra que, salvo excepciones, a los parlamentarios "no les importa Ecuador".


"Le dan la espalda a Ecuador, lo único que les interesa a ellos es negocios personales, intereses partidistas, egoísmos, vanidades o celos. Y lo que me demuestra a mí es que debo gobernar, de aquí en adelante, sin considerar que existe la Asamblea Nacional, porque es evidente que lo que ellos quieren es bloquear al Gobierno", dijo.

DESCARTA "MUERTE CRUZADA"


Tras el revés en la Asamblea con el proyecto de ley de Inversiones, el asesor y portavoz presidencial, Carlos Jijón, indicó el lunes que Lasso no se plantea de momento recurrir a la "muerte cruzada".


Esa figura contemplada en la Constitución nacional, permite al mandatario disolver la Asamblea Nacional a cambio de gobernar con decretos hasta que se celebren elecciones generales adelantadas.


"La muerte cruzada es una herramienta constitucional de última instancia, cuando haya una grave crisis política que amenace la institucionalidad. El Gobierno considera que no se ha llegado a ese momento y que tiene herramientas suficientes para seguir gobernando y luchar contra la corrupción", afirmó Jijón en una rueda de prensa.

Y añadió que "la muerte cruzada está finalmente en manos de la Asamblea Nacional. Si la Asamblea incurriese en un acto desestabilizador o que amenace grave e irremediablemente la institucionalidad y la democracia, el Gobierno tiene en su mano la herramienta de la muerte cruzada".